Centro Asociado al Instituto Internacional de Teología a Distancia de Madrid IITD

domingo, 14 de julio de 2013

Síntesis de la Enciclica Lumen Fidei



Antes de entrar en la síntesis de la Encíclica Luz de la Fe (Lumen Fidei) del Papa Francisco, emitida el día 29 de junio de 2013, solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo; nos gustaría compartir con ustedes el significado del término Encíclica, porque creemos que esto podría ayudar a leerla y meditarla con otros ojos, así como también a ir comprendiendo a que nos compromete como cristianos y como seres humanos.

ENCÍCLICA

Una Encíclica Papal es el nombre que típicamente se da a una carta escrita por el Papa y dirigida a una audiencia específica de Obispos. Esta audiencia de obispos puede ser los obispos de un país o todos los obispos del mundo.  Se citan y conocen por las palabras iniciales del texto original, que frecuentemente sintetizan el contenido.      

Una definición mas completa es la que encontramos en la Enciclopedia Católica:

      La palabra encíclica proviene del adjetivo griego égkyklikos que a su vez deriva del sustantivo kyklos, círculo. Su significado real es el de letras o cartas circulares. La existencia de estas cartas circulares en la Iglesia data de los primeros siglos. Con este nombre eran, a veces, designadas las cartas que los Obispos dirigían a sus diocesanos o a otros Obispos: San Epifanio da testimonio de esto (PG 42,209) y también son conocidas dos cartas circulares de San Atanasio (PG 221,537). Como designación de un documento papal aparecen por vez primera el año 649, con Martín I, en una carta que dirige «a los Obispos, Presbíteros, Diáconos, Abades de los monasterios, Monjes y a toda la Iglesia Católica» (PL 87,119). En estas cartas se exponía alguna verdad de la doctrina católica o se condenaba algún error.  Con Benedicto XIV este medio de enseñanza pontificia se hizo común, y a partir de la Ubi primum (1740) ha sido el medio más frecuente con que los Romanos Pontífices se han dirigido a la Iglesia para exponer sus enseñanzas.
  
      Estas cartas van dirigidas especialmente a los Patriarcas y Obispos del orbe, para que ellos las expongan a sus fieles. Sin embargo, Juan XXIII, en la Mater et Magistra añade «...a todos los sacerdotes y fieles del orbe católico». Este mismo Pontífice en la Pacem in terris y Paulo VI en la Populorum progressio abren los horizontes de su magisterio al universo entero, a los católicos y a los «hombres de buena voluntad».
      
      El objeto de las encíclicas es exponer la doctrina de la Iglesia en algunos puntos concretos, de acuerdo con las exigencias de los tiempos, o poner sobre aviso acerca de los peligros que corre la fe con la divulgación de determinados errores. Sirven además para exhortar a los católicos a la defensa y fidelidad a la verdad. Proponen nuevas normas de conducta conforme a las nuevas circunstancias de vida o de la sociedad. Recuerdan algunas doctrinas siempre tenidas por la Iglesia o enseñadas por el Magisterio en otras ocasiones, o en los mismos Concilios ecuménicos. Por lo general en las encíclicas se hace uso de la lengua latina y no raras veces las acompaña el texto italiano. 

      Con base a lo anterior tenemos que las encíclicas son documentos pontificios que el Romano Pontífice, haciendo uso de su suprema potestad de Magisterio, envía a toda la cristiandad y al universo entero, proponiendo en ellas la doctrina católica conforme a las exigencias de los tiempos y a la naturaleza del mensaje evangélico.
      
      Autoridad. Siendo las e. ejercicio de la potestad de magisterio del Romano Pontífice, su enseñanza está garantizada por la asistencia del Espíritu Santo, se funda sobre un carisma. De ahí deriva su autoridad. Puede decirse de ellas lo que se afirma de todo acto magisterial: tienen valor no tanto por los argumentos aducidos cuanto por el carisma que acompaña siempre a quienes puso Dios en la Iglesia como Doctores y Pastores, con la misión de custodiar, exponer y defender la verdad revelada y de disponer cuanto sea necesario para guardar el recto orden en la Iglesia (v. MAGISTERIO ECLESIÁSTICO).

Información tomada de la página:   http://mercaba.org/Rialp/E/enciclica.htm

SÍNTESIS DE LUMEN FIDEI


Como mencionamos al inicio, se incluye en esta entrada un resumen que emitió el Servicio de Información del Vaticano (VIS) de los puntos tratados por la encíclica LUMEN FIDEI / LUZ DE LA FE, esto nos puede ayudar a verla de una forma mas esquemática pero no pretende en ningún caso sustituir su lectura atenta y abierta.


Allí podrás encontrar las cuatro partes que componen la encíclica:

  • Hemos creído en el amor
  • Si no creéis, no comprenderéis
  • Transmito lo que he recibido
  • Dios prepara una ciudad para ellos.

ULTIMAS ENCÍCLICAS:



El Papa Emérito Benedicto XVI durante su pontificado también publicó encíclicas, tres para ser exactos:

   Caritas in veritate (29 de junio de 2009)
      La caridad en la verdad
   Spe salvi (30 de noviembre de 2007)
     En esperanza fuimos salvados
   Deus caritas est (25 de diciembre de 2005)
     Dios es amor

De hecho, con estas últimas encíclicas el Papa Emérito Benedicto XVI había ya abordado dos de las tres virtudes teologales: La caridad en la verdad y En esperanza fuimos salvados; por lo que  Lumen Fidei viene a completar estas  dos encíclicas añandiendo la tercera virtud: La Fe. 

En este enlace puedes encontrar cada una de las encíclicas del Papa Emerito Benedicto XVI:
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/encyclicals/index_sp.htm 


El Papa Juan Pablo II publicó catorce cartas encíclicas durante sus 28 años de pontificado, puedes encontrarlas en el siguiente enlace: 


IMPRIME LUMEN FIDEI EN FORMATO DOS COLUMNAS CON ESTE ENLACE:


lunes, 8 de julio de 2013

CEAR realiza entrega de Certificados



Chiguará, Sábado 6 de Julio de 2013

Con motivo de la culminación del 1er. Período académico del año 2013 (Período A-2013), se realizó un hermoso paseo a la antigua población de Chiguará, Estado Mérida. Allí fuimos recibidos por el Seminarista Luis, quién amablemente nos sirvió de anfitrión y guía. 

 

El primer lugar que visitamos fue El Pequeño Jardín Botánico, Dr. L. Ruiz Terán, fundado el 24 de Junio de 1974. En este bello parque tuvimos el placer de recorrer sus hermosas caminarías y observar sus impresionantes flores en el Jardín de Orquídeas, un espacio con mas de cien especies que sin duda muestran las bellezas y los misterios de la creación. Posteriormente fuimos al Parque Xerofito de Chigurá, que nos brindó un increíble contraste con sus plantas y cactus  y con grandes piedras que tuvimos la oportunidad de fotografiar y admirar.



En horas de la tarde celebramos la Eucarística en el Templo de Chiguará que está dedicado a San Antonio de Papua. La Eucaristía estuvo presidida por el Presbítero Leonardo Angulo y permitió que la familia CEAR se reuniera para agradecer a Dios por las actividades desarrolladas este semestre y celebrar la exitosa culminación del mismo.

Una vez finalizada la Eucaristía se procedió a la entrega de los certificados correspondientes al Semestre B-2012 y Semestre A-2013, de los siguientes cursos: Básico de Teología, Liturgia, Vida Consagrada, Pastoral Catequética, Voluntariado, Antropología y Misionología.




Esta iniciativa del CEAR abrió un espacio  para que los representantes del CEAR y estudiantes, tanto de las casas de formación religiosa como laicos, pudiesen compartir y regalarse un día de naturaleza y festejo  por la labor cumplida. Asistieron  por el CEAR: Presbítero Leonardo Angulo - Director del CEAR y Guillermo Pérez Medina -  Coordinador Académico. Acudieron también laicos y  representantes de las siguientes Ordenes Religiosas: Dominicas de la Presentación de la Santísima Virgen María, Carmelitas de La Madre Candelaria. Hermanas Carmelitas Venezolanas HCMC, Esclavas Del Divino Corazón ADC.



Si deseas ver el álbum de fotos completo, ingresa en este enlace: 
https://plus.google.com/u/0/photos/100880674497133958681/albums/5898258816963842545

viernes, 5 de julio de 2013

Papa Francisco aprueba canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII

VATICANO, 05 Jul. 13 / 07:14 am (ACI/Europa Press).- 

El Papa Francisco ha aprobado el decreto por el que canonizará a los beatos Juan Pablo II y Juan XXIII, según ha explicado el portavoz de la Oficina de Prensa del Vaticano, el padre Federico Lombardi.

Los cardenales y obispos de la Congregación para las Causas de los Santos aprobaron este martes el segundo milagro atribuido al beato Juan Pablo II y que abre las puertas a su canonización, según informaban fuentes vaticanas.

Aunque todavía no había confirmación oficial, las mismas fuentes barajaban la fecha del 24 de noviembre, el término de la celebración del Año de la Fe, o el 8 de diciembre, como posibles fechas para la ceremonia de canonización de Juan Pablo II.

Publicado primero por ACIPRENSA, para ver el texto completo seguir este enlace:
http://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-aprueba-canonizacion-de-juan-pablo-ii-y-juan-xxiii-87446/#.UddKfjvcnSs

La Luz de la Fe (LUMEN FIDEI)

Primera encíclica de Papa Francisco: Lumen Fidei
VATICANO, 05 Jul. 13 / 07:01 am (ACI/EWTN Noticias).-

Esta mañana en el Aula Juan Pablo II en la Sala de Prensa en el Vaticano se presentó la primera encíclica del Papa Francisco titulada “Lumen Fidei” (La luz de la Fe), en la que el Santo Padre resalta la urgencia de "recuperar el carácter luminoso propio de la fe" que es capaz de "iluminar toda la existencia del hombre".

Para descargar la encíclica completa en formato PDF, ingrese a:
http://www.aciprensa.com/pdf/lumenfidei.pdf

Para leer la encíclica completa ingrese a:
http://www.aciprensa.com/Docum/documento.php?id=520

Publicado primero por ACIPRENSA: http://www.aciprensa.com/noticias/este-es-el-texto-completo-de-la-enciclica-lumen-fidei-del-papa-francisco-35129/#.Udc17jvcnSs

lunes, 1 de julio de 2013

La Conciencia

Papa Francisco

Ciudad del Vaticano, 30 de junio 2013 (VIS).-

La firme decisión de Jesús de ponerse en camino hacia Jerusalén, su meta final, el lugar del cumplimiento de su misión de salvación y la libertad de conciencia con que siguió ese propósito han sido los temas elegidos por el Papa en el último Angelus del mes de junio, rezado con las decenas de miles de fieles presentes en la Plaza de San Pedro.
Tras esa “firme decisión”, Jesús mira directamente a la meta y a las personas que encuentra y que quieren seguirlo les dice claramente cuáles son las condiciones: no tener una morada fija; saber despegarse de los afectos humanos; no ceder a la nostalgia del pasado. Pero también dice a sus discípulos, encargados de precederlo en el camino hacia Jerusalén para anunciar su paso, que no impongan nada, que si no encuentran disponibilidad para recibirlo, sigan y vayan adelante. “Jesús -ha afirmado Francisco- no impone jamás; Jesús es humilde, Jesús invita. Si tú quieres ven. La humildad de Jesús es así: nos invita siempre. No impone.”
“Todo esto nos invita a pensar... en la importancia que, también para Jesús, tuvo la conciencia: el escuchar en su corazón la voz del Padre y seguirla. Jesús, en su existencia terrenal, no estaba, por así decir, condicionado por un “mando a distancia”: era el Verbo encarnado, el Hijo de Dios hecho hombre, y, en un momento dado, tomó la firme decisión de subir a Jerusalén por última vez; una decisión tomada en su conciencia, pero no solo: con el Padre, en plena unión con Él! ... Por eso la decisión era firme, porque fue tomada con el Padre; y en el Padre Jesús encontraba la fuerza y la luz para su camino. Y Jesús ... en aquella decisión era libre.. y a nosotros, los cristianos, nos quiere libres como Él. Con esa libertad que procede del diálogo con el Padre... Jesús no quiere cristianos egoístas, que sigan el propio ‘yo’, que no hablen con Dios; ni cristianos débiles, cristianos que no tienen voluntad, cristianos de “mando a distancia”, incapaces de creatividad, que quieren “conectarse” siempre con la voluntad de otro... ¡Jesús nos quiere libres! Y ¿de donde sale esta libertad? Sale del diálogo con Dios en la propia conciencia. Si un cristiano ... no sabe escuchar a Dios en su propia conciencia no es libre”.
“Por eso tenemos que aprender a escuchar más a nuestra conciencia. Pero ¡cuidado! Esto no significa seguir al propio yo, hacer lo que me interesa, lo que me conviene, lo que me gusta... ¡No es esto!

La conciencia es el espacio interior de la escucha de la verdad, del bien, de la escucha de Dios; es el lugar interior de mi relación con Él, que habla a mi corazón y me ayuda a discernir, a comprender el camino que debo recorrer, y una vez tomada la decisión, a ir adelante, a permanecer fiel”.
Francisco ha subrayado un reciente “ejemplo maravilloso” de la relación con Dios en la propia conciencia: el del Papa Benedicto XVI “cuando el Señor en la oración, le ha hecho comprender cuál era el paso que debía dar” y “ha seguido, con gran discernimiento y valor, su conciencia, o sea la voluntad de Dios que hablaba a su corazón”. Ese ejemplo “nos hace mucho bien a todos nosotros y es un ejemplo a seguir”.


María que escuchaba y meditaba en su corazón la Palabra de Dios “nos ayude a convertirnos cada vez más en hombres y mujeres de conciencia - con conciencia libre... capaces de escuchar la voz de Dios y de seguirla con decisión”, ha concluido el Papa.
Después de rezar el Ángelus, el Pontífice ha recordado que hoy se celebra en Italia la Jornada de la caridad del Papa y ha agradecido a los obispos y a todas las parroquias, “especialmente a las más pobres, las oraciones y las ofrendas que sostienen tantas iniciativas pastorales y caritativas del Sucesor de Pedro en todas partes del mundo”.

sábado, 22 de junio de 2013

San Cipriano de Cartago: El Padrenuestro

SAN CORNELIO, PAPA Y SAN CIPRIANO, OBISPO, MÁRTIR (Memoria, 16 de septiembre)

San Cipriano nació en Cartago hacia el año 210, de familia pagana. Se convirtió a la fe, fue ordenado presbítero y, el año 249, fue elegido obispo de su ciudad. En tiempos muy difíciles gobernó sabiamente su Iglesia con sus obras y sus escritos. En la persecución de Valeriano, primero fue desterrado y más tarde sufrió el martirio, el día 14 de septiembre del año 258. (Cf. LDLH _ 16 de septiembre).

San Cipriano nos dejó una prolífica obra, entre ellas esta que traemos hoy: Tratado sobre el Padre Nuestro, donde nos explica con frases muy sencillas el significado teológico y práctico de cada una de las frases de la única y maravillosa oración que Jesucristo nos enseñó.

Es tan hermoso este trabajo que ha sido utilizado por la Iglesia en no pocas ocasiones para catequesis, como parte de otros tratados y algunos fragmentos han sido incluídos en el Oficio de Lectura de la Liturgia de las Horas (LDHL), en este sentido podemos ver, por ejemplo, el aprecio de Benedicto XVI:

Benedicto XVI sobre San Cipriano
Audiencia General, 6 de junio, 2007

"En su tratado sobre la oración del Padre nuestro, anima a rezar usando las palabras con moderación, porque Dios no escucha las palabras sino el corazón. El corazón es lo más íntimo donde Dios habla al hombre y el hombre habla a Dios; es, pues, el lugar privilegiado de la oración."


El leer parte del tratado en la LDLH y la recomendación de Benedicto XVI me motivó a esquematizar un poco su contenido para compartirlo con ustedes en forma de tabla. Es solo un resumen de aquellas cosas que me impactaron mas:

Tratado de San Cipriano s/ El Padre Nuestro
Recomendaciones / Reflexiones
LA ORACIÓN HA DE SALIR DE UN CORAZÓN HUMILDE
(Caps. 4-6: CSEL 3, 268-270)

*   Las palabras del que ora han de ser mesuradas y llenas de sosiego y respeto. Pensemos que estamos en la presencia de Dios.
*   Nuestras peticiones debemos encomendarlas humildemente a Dios, ya que él escucha no las palabras, sino el corazón
*   Debemos pedir con fe
NUESTRA ORACIÓN ES PÚBLICA Y COMÚN
(Caps. 8-9: CSEL. 3, 271-272)


*   Nuestra oración debe ser  pública y comunitaria, y cuando oremos roguemos por todos
*   Oremos en unidad de espíritu y corazón
*   Decimos en primer lugar: Padre, porque ya hemos empezado a ser hijos y por esto debemos orar llenos de gratitud.
SANTIFICADO SEA TU NOMBRE
(Caps. 11-12: CSEL 3, 274-275)

*   Además de orar tenemos que obrar como hijos de Dios, a fin de que él se complazca en nosotros
*   Añadimos: Santificado sea tu nombre, no en el sentido de que Dios pueda ser santificado por nuestras oraciones, sino en el sentido de que pedimos a Dios que su nombre sea santificado en nosotros.
*   Pedimos y rogamos ser santos
VENGA A NOSOTROS TU REINO, HÁGASE TU VOLUNTAD
(Caps. 13-15: CSEL 3, 275-278)

*   El reino es la misma persona de Jesús por eso rogamos que vuelva a nosotros.
*   Pedimos a continuación: Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, no en el sentido de que Dios haga lo que quiera, sino de que nosotros seamos capaces de hacer lo que Dios quiere
*   La voluntad de Dios es la que Cristo cumplió y enseñó
DESPUÉS DEL ALIMENTO, PEDIMOS EL PERDÓN DE LOS PECADOS
(Caps. 18. 22: CSEL 3, 280-281. 283-284)

*   Pedir tanto el alimento material como espiritual.
*   Pedimos recibir cada día el pan espiritual: la eucaristía, y permanecer así unidos al Cuerpo de Cristo.
*   Debemos pedir perdón para recordar que somos pecadores y pedir con confianza en que el Señor nos otorgará su perdón.
QUE LOS QUE SOMOS HIJOS DE DIOS PERMANEZCAMOS EN LA PAZ DE DIOS
(Caps. 23-24: CSEL 3, 284-285)

*   Debemos también nosotros perdonar a quién nos ofende. Jesús nos pide que vayamos primero a reconciliarnos con nuestro hermano; y una vez que estemos en paz con él, podremos también reconciliarnos con Dios en nuestras plegarias
HAY QUE ORAR NO SÓLO CON PALABRAS, SINO TAMBIÉN CON HECHOS
(Caps. 28-30: CSEL 3, 287-289)

*   Así como Jesús que nos enseñó a orar no solo con palabras sino con hechos, debemos nosotros también dar testimonio con nuestra oración.

Si te animas a  leer el material completo de donde seleccioné estos puntos, puedes obtenerlo en el Volumen III de La Liturgia de las Horas (Semana XI _ Oficio de Lectura) o puedes accesarlo a través de este enlace:
http://es.scribd.com/doc/149334746/Tratado-San-Cipriano-Padre-Nuestro

También te invito a leer el Catecismo de la Iglesia Católica, cuarta parte: La oración cristiana, artículos 2 y 3: Padrenuestro; que “trata del sentido y la importancia de la oración en la vida del creyente y realiza unos hermosos comentarios sobre el Padrenuestro y de las siete peticiones de la oración del Señor.  En ellas, en efecto, encontramos la suma de los bienes que debemos esperar y que nuestro Padre celestial quiere concedernos.”

Encontrarás Catecismo de la Iglesia Católica en este enlace:
http://www.vicariadepastoral.org.mx/1_catecismo_iglesia_catolica/catecismo_iglesia_catolica.pdf







domingo, 2 de junio de 2013


ORIGEN DE LA SOLEMNIDAD

A fines del siglo XIII surgió en Lieja, Bélgica, un Movimiento Eucarístico cuyo centro fue la Abadía de Cornillón fundada en 1124 por el Obispo Albero de Lieja. Este movimiento dio origen a varias costumbres eucarísticas, como por ejemplo la Exposición y Bendición con el Santísimo Sacramento, el uso de las campanillas durante la elevación en la Misa y la fiesta del Corpus Christi.

Transcurrido el tiempo, sucedió entonces que Mons. Roberto de Thorete, obispo de Lieja para el año de 1246, invocó un sínodo y ordenó que la celebración se tuviera el año entrante; debido a que en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis; al mismo tiempo el Papa ordenó, que un monje de nombre Juan escribiera el oficio para esa ocasión.  Así comenzó la fiesta, de una forma local, Mons. Roberto no vivió para ver la realización de su orden, ya que murió el 16 de octubre de 1246, pero la fiesta se celebró por primera vez al año siguiente el jueves posterior a la fiesta de la Santísima Trinidad.

Posteriormente, en 1263 o 1264 se produjo el Milagro de Bolsena: un sacerdote que celebraba la Santa Misa tuvo dudas de que la Consagración fuera algo real. Al momento de partir la Sagrada Forma, vio salir de ella sangre de la que se fue empapando en seguida el corporal. El Santo Padre, Urbano IV movido por el prodigio, y a petición de varios obispos, hace que se extienda la fiesta del Corpus Christi a toda la Iglesia por medio de la bula "Transiturus" del 8 septiembre del mismo año, fijándola para el jueves después de la octava de Pentecostés y otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la Santa Misa y al oficio.

Información inicialmente publicada por ACI PRENSA, ver Texto Completo en:
http://www.aciprensa.com/Eucaristia/historia.htm


Santo Tomás de Aquino

¡OH BANQUETE PRECIOSO Y ADMIRABLE!

De las Obras de santo Tomás de Aquino, presbítero
(Opúsculo 57, En la fiesta del Cuerpo de Cristo, lect. 1-4)

El Hijo único de Dios, queriendo hacernos partícipes de su divinidad, tomó nuestra naturaleza, a fin de que, hecho hombre, divinizase a los hombres.

Además, entregó por nuestra salvación todo cuanto tomó de nosotros. Porque, por nuestra reconciliación, ofreció, sobre el altar de la cruz, su cuerpo como víctima a Dios, su Padre, y derramó su sangre como precio de nuestra libertad y como baño sagrado que nos lava, para que fuésemos liberados de una miserable esclavitud y purificados de todos nuestros pecados.

Pero, a fin de que guardásemos por siempre jamás en nosotros la memoria de tan gran beneficio, dejó a los fieles, bajo la apariencia de pan y de vino, su cuerpo, para que fuese nuestro alimento, y su sangre, para que fuese nuestra bebida.

¡Oh banquete precioso y admirable, banquete saludable y lleno de toda suavidad! ¿Qué puede haber, en efecto, de más precioso que este banquete en el cual no se nos ofrece, para comer, la carne de becerros o de machos cabríos, como se hacía antiguamente, bajo la ley, sino al mismo Cristo, verdadero Dios?

No hay ningún sacramento más saludable que éste, pues por él se borran los pecados, se aumentan las virtudes y se nutre el alma con la abundancia de todos los dones espirituales.

Se ofrece, en la Iglesia, por los vivos y por los difuntos, para que a todos aproveche, ya que ha sido establecido para la salvación de todos.

Finalmente, nadie es capaz de expresar la suavidad de este sacramento, en el cual gustamos la suavidad espiritual en su misma fuente y celebramos la memoria del inmenso y sublime amor que Cristo mostró en su pasión.

Por eso, para que la inmensidad de este amor se imprimiese más profundamente en el corazón de los fieles, en la última cena, cuando después de celebrar la Pascua con sus discípulos iba a pasar de este mundo al Padre, Cristo instituyó este sacramento como el memorial perenne de su pasión, como el cumplimiento de las antiguas figuras y la más maravillosa de sus obras; y lo dejó a los suyos como singular consuelo en las tristezas de su ausencia.

Información tomada del Oficio Divino del Domingo  de Corpus Chisti, Liturgia de las Horas: 
http://www.liturgiadelashoras.com.ar/